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Considerada la capital de la cultura del norte, Groningen es una ciudad eminentemente universitaria, pero muy apta para el turismo gracias a sus magníficos edificios históricos, sus museos y sus muchos restaurantes y cafés. Sus animadas calles guardan fascinantes muestras de arte para quienes se acerquen a conocerla. Una visita a sus plazas y jardines nos deparará gratas sorpresas.

Centro cultural Oosterpoort.
Treinta y cuatro obras de arte, dispuestas en las esquinas de la ciudad y sobre las fachadas, en plazas y jardines, guían el recorrido a través de Groningen, por los lugares más bellos del centro. El itinerario comienza en la Estanción Central de Groninger, y pasa por el museo del mismo nombre, en donde se encuentran las estatuas más antiguas, datadas en el siglo XVII. Se trata de leones dispuestos sobre el museo, y de la puerta del hospital St Anthony Gasthuis. Más allá, al pie de la iglesia Martinikerk, se erige la famosa estatua conmemorativa de San Jorge y el Dragón.
La Torre Martini, monumento más importante de la ciudad, mide 97 metros y cuenta con una de las vistas más sobrecogedoras de la ciudad. Es conocida popularmente como d’Olle Grieze –en español, la torre gris– y ha sido el orgullo de Groningen durante los últimos cinco siglos. Detrás de la torre es donde se encuentra la iglesia Martini. Las pinturas de la bóveda y del coro son únicas en Holanda.
En la calle Folkingestraat se encuentra una serie de obras que giran en torno a un tema principal: “pasado imaginado”. El recorrido finaliza en el centro cultural de Oosterpoort, donde se encuentra el Centro de Artes Plásticas. Este camino intenta conjugar en una sola visita a la ciudad las artes tradicionales y las artes contemporáneas, y resulta en una magnífica vista de los espacios más fascinantes de Groningen y de su interesante historia.
Información práctica
Foto Vía: klassiekemuziekweek.nl
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