El Bajo Rhin: Holanda y Alemania se dan la mano

Castillo Moyland

La unión hace la fuerza. Eso han pensado distintos organismos regionales encargados de la promoción turística tanto en Holanda como en Alemania. Estos estados comparten una frontera perfilada por ese viejo río europeo que llamamos Rhin. Ahora, la campaña Cool Breaks intenta galvanizar la región dándola a conocer en algunos países del continente. Entre ellos, España.

Porque la zona del Bajo Rhin, que así es como se la conoce, incomprensiblemente se estaba convirtiendo en una especie de patito feo de los destinos turísticos en Holanda y Alemania. El Bajo Rhin comprende parte del territorio medioriental de la primera, con ciudades como Arnhem, Nimega, Den Bosch…así como la parte más occidental de Alemania (Niederrhein), allí donde se ubican localidades como Xanten, Neuss o Duisburg.

Lo mejor de cada casa nos espera en un entorno verde, fertilizado a través de las semillas de tanta historia. Castillos y lujosas mansiones se suceden, cobijando en ocasiones interesantes colecciones de arte. De entre los primeros cabe destacar el castillo neogótico de Moyland, en Bedburg-Hau, que asimismo acoge un animado mercadillo navideño en estas fechas señaladas.

En las riberas del Rhin se encuentran las ruinas de una de las colonias romanas más importantes del norte del Imperio. Allí, en la localidad de Xanten, se ha creado un parque temático, a la vez museo arqueológico que, gracias a los restos rescatados o restaurados, narra la vida y los quehaceres cotidianos de una ciudad romana de hace casi dos mil años.

Pero, sin desmerecer el resto de la variada y atractiva oferta cultural que el Bajo Rhin nos reserva, acaso la mejor opción sean las actividades que nos permitan disfrutar de una naturaleza señorial, por momentos mansa y siempre hermosa.

Pues no sólo Holanda tiene un amor especial por los desplazamientos en bicicleta. También los alemanes cuidan con mimo las rutas y carriles dedicados a los practicantes de ese sano deporte. Además, la geografía, eminentemente plana, sirve incluso de acicate hasta para el más exagerado de los perezosos.

O si no, el golf es otra posibilidad. Hay numerosos campos, aunque un poco olvidados, en localidades como Wessel, Kleve o Duisburg (Alemania), o Nijmegen y Arnhem (Holanda). Para los que gustan de paseos al aire libre, el senderismo del Bajo Rhin ofrece rutas tranquilas y sin demasiada dificultad. Y si lo nuestro es disfrutar en un ambiente de agua, los deportes acuáticos a disposición del turista o los cruceros en barca por el Rhin no nos defraudarán.

En definitiva, un destino muy prometedor lleno de oportunidades para el ocio. Además, la campaña Cool Breaks se acompaña de una potenciación de vuelos low cost hacia algunas ciudades holandesas y alemanas, merced a un acuerdo de colaboración con una compañía de bajo coste muy conocida (Ryanair). De esta manera, varios aeropuertos españoles ofertan líneas directas con la región. Definitivamente, si además encuentras buenas ofertas de hoteles, no hay excusas para no visitar el Bajo Rhin.

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Categorias: Turismo en Holanda



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