El levantamiento de Febrero de 1941 en Holanda

Holanda 1941

La ocupación alemana en Ámsterdam comenzó a intensificarse en los últimos meses de 1940, periodo en el que se estableció la obligación para todos los ciudadanos de portar una tarjeta identificatoria, además de darse los primeros pasos en contra de la comunidad judía.

Los primeros despidos y expulsiones de judíos en puestos clave como cargos públicos o militares, junto con la declaración oficial de la supuesta superioridad aria e inferioridad de los judíos, encendieron la indignación de miles de estudiantes. Las primeras manifestaciones en contra de la segregación se dieron en Leiden (ocupando la Universidad) y en Delft (tomando el Instituto Politécnico) aunque estas protestas tuvieron poco o ningún efecto en el comportamiento de los alemanes.

En 1941 el antisemitismo de los alemanes era más que evidente, a lo que se sumaba un grupo de holandeses que cooperaba con los nazis y que estaba encabezado por Anton Mussert, quienes organizaban actos de provocación para perjudicar a los judíos. Pero pronto dejaron de hacer falta estas falsas provocaciones, ya que los nazis entraban en los barrios judíos y registraban a sus ocupantes mientras provocaban grandes destrozos y frecuentemente daños físicos.

Durante uno de estos registros punitivos, el 9 de Febrero, se produjeron altercados entre jóvenes holandeses y las fuerzas de ocupación nazis. Estos movimientos se prolongaron por dos días terminando con la muerte de uno de los soldados alemanes, lo que provocó más represalias, poniendo a la población civil bajo una intensa vigilancia y controlando sus movimientos. El distrito judío fue fortificado con alambradas y vallas para evitar que nadie pudiese entrar o salir.

Sucesivos incidentes en el distrito judío fueron aumentando la tensión entre ciudadanos y tropas, hasta que en la noche del 24 de Febrero y durante un mitin callejero en Noordermarkt, Dirk van Nimwegen hizo un llamamiento a la huelga. Durante esa noche se repartieron manifiestos redactados por el Partido Comunista en los que también se instaba a la huelga durante el día 25.

El día 25 de Febrero la ciudad de Ámsterdam se unió en una huelga general y solidaria en contra del trato ofrecido a la comunidad judía, llegando también a otras ciudades como Utrecht, Zaanstreek, Kennemerland, Hilversum y Weesp. En un movimiento sin precedentes miles de holandeses mostraron su rechazo ante la persecución de los judíos, quedando totalmente parados los astilleros, oficinas y un gran número de comercios, así como escuelas y transportes públicos.

Pese a que esta huelga tomó por sorpresa a los ocupantes en un primer momento, su reacción no se hizo esperar y llegó en forma de brutal represión sobre los huelguistas. La marcha del país se restableció casi por completo el día 27, pero los movimientos de grupos de resistencia y de los miembros de Partido Comunista continuaron durante algunas semanas. El castigo para los apresados fue de prisión para los más afortunados y de ejecución sumaria para los cabecillas.

La huelga de Febrero de 1941 ha quedado en la memoria de los holandeses como símbolo de la solidaridad y la unión contra la injusticia y la intolerancia, siendo celebrada cada año junto al monumento memorial de Dokwerker, situado en la Jonas Daniel Meijerplein e inaugurada en persona por la Reina Juliana en 1952. Curiosamente el modelo de la estatua es Willem Termetz, uno de los trabajadores que formaron parte de la resistencia holandesa durante la ocupación.

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