El origen de Santa Claus

Santa Claus

La figura de Santa Claus nació a partir de la persona de San Nicolás de Bari, obispo de Myra, a mediados del siglo IV por su generosidad al regalar todas sus pertenencias materiales a los menos favorecidos, siendo especialmente recordado por su espíritu generoso. Su historia dio origen a una leyenda que pronto se extendió por la vieja Europa, calando en países como Italia, Alemania y sobre todo en Holanda, tanto fue así que pronto se convirtió en el santo patrón de Ámsterdam y de todos los holandeses.

En el año 1809 y con más sorna que respeto el escritor Washington Irving hizo una curiosa caricatura de las costumbres y tradiciones de los holandeses en su libro “Historia de Nueva York según Knickerbocker”, en el que retrataba a San Nicolás como un hombre obeso, siempre sonriente y vestido con calzones y un sobrero alado. En su relato San Nicolás volaba hasta Nueva York desde Holanda a lomos de un caballo volador que arrastraba un trineo tras de si. La popularidad de San Nicolás llegó hasta tal punto que se le otorgó una fiesta en el calendario, el día 6 de Diciembre.

Poco después, en 1823 aparecía en el rotativo “El Centinela” un poema titulado “Una visita de San Nicolás”, en el que se bosquejaban los rasgos más típicos del Santa Claus que todos conocemos: su trineo adornado de campanillas y sus rasgos faciales redondeados, muy similares a los de los gnomos. Poco tiempo después se cambió la fecha de celebración del 6 de Diciembre al 25 del mismo mes, dando paso a la tradición de los regalos navideños.

Santa Claus también cambió sustancialmente de tamaño a lo largo de su historia, siendo en un principio representado como un hombre bajito y rechoncho pero capaz de deslizarse por una chimenea, y terminando por convertirse en un hombre bastante grueso y con una prominente barriga, aunque esto último no parece impedirle en entrar por las estrechas chimeneas. Los dibujos de Thomas Nast, publicados durante mediados y finales del siglo XIX, agregaron el grueso cinturón y las ramas de abeto, muérdago y acebo. También fue Nast el responsable del vivo color rojo con que se le representa actualmente, convirtiéndose al poco tiempo en un importante reclamo publicitario para los comercios.

La Coca-Cola encontró en la figura de Santa Claus el aliado perfecto gracias a que sus colores eran exactamente los mismos que los esgrimidos por la bebida, y desde 1931 ambos conceptos se volvieron casi inseparables. Así fue como un santo generoso y comprometido con su pueblo pasó a convertirse en uno de los personajes más famosos del mundo.

Foto vía: datosmuycuriosos

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Categorias: Fiestas en Holanda, Holanda



Comentarios (1)

  1. Luis CHIRINOS dice:

    Les estaría agradecido si pudiesen contestar a la pregunta: En los Países Bajos de hoy ¿Qué testimonio queda de la presencia española, tras la guerra de ochenta años?
    Sobretodo en los siguientes aspectos.
    Cultura: literatura, teatro, educación; idioma: préstamos del castellano; fiestas paganas y religiosas; militar: castillos, campos de batalla, prisiones, puertos de embarque y desembarco.
    Profesor de economía en castellano, jubilado.

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