Kabouter, un ser mitológico holandés

Kabouter

Dentro del folklore y la mitología holandesa encontramos seres como los Kabouter, una especie de gnomo o leprechaun.

El nombre viene dado de la palabra holandesa/afrikáans y lo cierto es que estos seres holandeses son bastante parecidos a los que hay en Escandinavia, conocidos como Tomte, o los que habitan las tierras alemanas y son conocidos como Klabauter o Kobold.

En la mayoría de las tradiciones mitológicas de Europa encontramos esta especie de hombrecillos. Así, el folclore holandés habla de los Kabouters como pequeños hombrecillos que viven escondidos de los hombres bajo tierra o incluso dentro de las setas.

Son seres que pueden vivir también como espíritus que ayudan en el hogar. A fin de cuentas hombrecillos extraños y mágicos que habitan entre nosotros de forma oculta, pues la mayoría de las veces se presentan bastante tímidos ante los seres humanos.

Los Kabouters tienen largas y tupidas barbas, muy cerradas y enmarañadas. Así se diferencian de los enanos, pues estos últimos no llevan siempre las barbas tan largas y tupidas. Además, cuentan con altos sombreros rojos y muy puntiagudos.

Aunque la existencia de estos seres se extendió hace muchos siglos, actualmente hay una teoría que asocia su apariencia, la de hombres pequeños con sombreros puntiagudos y rojos corriendo por el bosque, a las alucinaciones producidas cuando se consumen algún tipo de setas alucinógenas. Si bien es cierto que no están asociados públicamente con los narcóticos, podemos decir que aparecen en infinidad de iconos y logotipos de las tiendan que los venden.

Aparecen en numerosas leyendas holandesas, por ejemplo en la Leyenda de los Zuecos de Madera, un cuento popular holandés en el que uno de estos seres enseña a un hombre como hacer los típicos zuecos holandeses. Así, podemos observar que aunque cuentan con un carácter reservado, son próximos a determinados humanos.

Así, no era extraño que estos seres reaccionaran de forma positiva ante el trato favorable de algún humano. Recordemos además que eran seres mágicos, por lo que podían favorecer bastante a dichos humano si estos sabían exactamente como tratarlos, pues contaban con un carácter un poco especial, entre asustadizo y volátil, que los hacían cambiar de humor constantemente.

Foto vía: Peter maas

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