Turismo en Holanda, el país de las mil razones

Holanda

Famoso por sus molinos y tulipanes, Holanda es un país que tiene mucho mas que ofrecer al viajero además de un aeropuerto ad hoc para el trasbordo. La decisión de visitar este país puede parecer inusual pero nada desacertada. Aparte de lo práctico que es que se encuentre el mismo centro de Europa, es la hospitalidad de su gente lo que le hace a uno sentirse en casa. El holandés promedio es tan amable y asequible, que no es de sorprenderse que casi todos hablen inglés, distinción que contrasta con la modernidad de su capital, Ámsterdam.

Ámsterdam será muy cosmopolita, pero conserva su pasado y su tradición que comparten gustosos con el mundo. Promueven su cultura en más de 20 actividades culturales oficiales al año. El centro histórico es el mejor conservado de Europa y uno de los más cómodos debido a sus dimensiones que dan suficiente espacio a los turistas. Tanto si gusta del progreso o de la historia y de las artes, Ámsterdam es la ciudad a visitar. Las compras femeninas, están descontadas.

Arquitectónicamente, la ciudad ofrece cientos de casas de más de cuatro siglos de antigüedad, surcadas por encantadores canales que invitan al romanticismo, sobre todo al atardecer. Aunque tiene su lado urbano que data de las expansiones de la ciudad en los siglos XIX y XX, ya a fines del siglo pasado se concibieron las construcciones modernas con un criterio de unión y cuidado de la naturaleza, y en armonía con el entorno histórico.

Si eres un verdadero amante de las bellas artes, el museo de Van Gogh y de Rembrandt, son de visita obligatoria en tu viaje.

Pero no nos quedemos sólo en la capital, fuera de Ámsterdam se encuentran pequeñas ciudades y villas encantadoras. En algunos pueblos puede que llegue a ver villanos (en el buen sentido de la palabra) en sus trajes típicos y calzando zuecos.

Y si tiene verdadera suerte, hasta se encuentre uno de los tradicionales molinos de viento que ya se encuentran en extinción, desplazados por la vil tecnología. En ese sentido, es necesario apurarse, no querrá perderse la oportunidad de fotografiar esos paisajes con molinos. Y si lo que le gusta es la fotografía, qué mayor anhelo que atrapar la llegada de la primavera con –ojo, no miles- millones de tulipanes coloreando el horizonte. La fotografía aunque bella, difícilmente podrá captar la sensación que esta visión deja en los corazones de quienes lo presencian, ese es el efecto de Holanda en quien lo visita.

Imprimir

Etiquetas:

Categorias: Holanda, Turismo en Holanda



Deja tu comentario