Conociendo a Vermeer

Vista de Delft, Vermeer

Uno de los pintores holandeses más conocidos y admirados hoy en día es Johannes Vermeer (1632-1675). Nació en Delft, la ciudad de la famosa loza decorada en azul, ciudad apacible donde las haya, con pequeños canales y una luz especial.

Y es por la plasmación de esa luz cálida, diáfana pero también algo espesa por la que es famoso este pintor. También se lo considera un genio por su capacidad de hacer grandes las situaciones más cotidianas, hogareñas y, aparentemente, banales.

El intimismo que logra con la luz y la perfecta mezcla de colores dota a sus escasos y pequeños cuadros (se le conocen una treintena de obras y todas suelen ser de dimensiones reducidas) de una magia que atrae al observador irresistiblemente.

Al contrario que Rembrandt no se pintó a si mismo y sabemos realmente muy poco de su vida. Era hijo de un posadero afincado en Delft, cuyos clientes solían ser gente del mundo de las artes. Así pudo tomar contacto por primera vez con pintores y otros artistas pero no se sabe cómo transcurrió su formación. Se casó y parece ser que tuvo una buena situación económica, que vendría dada por regentar la hostería paterna, más que por sus cuadros, ya que no pintaba más de dos al año, o tal vez por el comercio de obras de arte.

Tuvo gran prestigio social en su época, pero con la guerra entre Francia y las Provincias Unidas que estalla en 1672 se arruina el negocio de la hostería, no logra vender sus cuadros y empiezan las estrecheces económicas de Vermeer y su familia. Esta situación le conmocionó gravemente y le hizo caer en una depresión que le llevó rápidamente a la tumba en diciembre de 1675. Su tumba todavía puede visitarse en la Oude Kerk de Delft.

Años después, en 1696, sus obras alcanzarían muy elevados precios en una subasta, llegando a los 200 florines por su maravillosa Vista de Delft (hoy en el Rijksmuseum).

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Foto Vía: disquisicionlegris.blogspot.com

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Categorias: Holanda, Turismo en Holanda



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