Conociendo Nimega

Nimega

La principal ciudad de Güeldres/ Gelderland, provincia oriental de Holanda en el entorno geográfico de la zona conocida como Bajo Rhin, es Nimega (Nijmegen), cuyo límite superior lo marca el río Waal, afluente del Rhin.

A grandes rasgos, la que presume ser urbe más antigua de Holanda es la mismo tiempo un núcleo joven y desenfadado debido al gran número de estudiantes universitarios. Abundan los cafés, las tiendas y los restaurantes. Además, sus maravillosos parques se prolongan de modo natural por unos contornos donde la domesticada floresta y el agua siempre presente de los ríos ofrece oportunidades magníficas para paseo o el deporte.

Los romanos levantaron una base (más o menos por aquella época en la que la hermosa leyenda bíblica sitúa, allá en el otro extremo del Imperio que representaba la árida Palestina, los primeros años de quien sería llamado el Cristo) próxima a lo que es hoy uno de los mejores parques de Nimega: el Valkhof, donde se asimismo encuentra el museo homónimo centrado en el arte y en la arqueología.

En Nimega hay una serie de calles, monumentos y lugares para no perderse. Como la encantadora Grote Markt, repleta de terrezas y donde se alza el De Waag, mientras por detrás de los edificios de la plaza se perfila orgulloso el campanario de la iglesia de san Esteban.

No olvidemos tampoco el Kronenburgerpark, con la vieja torre, ni la Grotestraat, tan agradable para el sosegado paseo, ni el más moderno Teatro Lux, que no es un mero teatro sino un centro que ofrece además servicios de cine, bar y local de conciertos. Pero si algo destaca en Nimega, además de su antigüedad tan bien llevada, son sus parques.

A los ya mencionados de Valkhof y de Kronenburger, hay que añadir Meijhorst, Goffert y Brakkenstein. Un viaje a Nimega también debe incluir la visita al Gelderse Poort, espacio natural de miles de hectáreas que ofrece notables espectáculos. Por supuesto, el río Waag, casi una prolongación del Rhin, determina el carácter y la peculiaridad física de la ciudad y sus alrededores.

Por último, recordemos ese acontecimiento planetario que sucede en Nimega: los cuatro días de marcha o, más propiamente, la Vierdaagse (en julio). Claro que, diría Aristóteles, la marcha se dice de muchas maneras. Seguro que a nuestros jóvenes cachorros se le acaba de hacer la boca agua: ¿cuatro días de fiesta bajo el ritmo embriagador del chill-out y la música electrónica?

Va a ser que no. La marcha de la Vierdaagse es la otra, la que consiste en correr (por correr…ah, misterios indescifrables del alma humana). En cualquier caso del evento resulta sino una fiesta sí un ambiente lúdico y divertido. Además, ¿qué mejor manera de prepararse para cosas más serias? Pues, aunque la primavera todavía no haya llegado al norte peninsular (os lo aseguro), habrá que ir pensando ya en el camino de las estrellas, perdón, como se llama ahora, en el camino de Santiago.

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