Ootmarsum, la ciudad de la cebolla

Ootmarsum

Una de las máximas que os traeréis de vuestro viaje por Holanda es que jamás os aburriréis. En ningún lugar, por pequeño que sea, faltan atractivos ni el típico pintoresquismo holandés. Es lo que os quedará de vuestra visita al pequeño pueblo de Ootmarsum, situado a unos 200 kilómetros de Amsterdam, cerca de la frontera con Alemania, y en la región de Twente, al este de Holanda.

Era un lugar cuyo nombre no había oído nunca, pero desde que lo visité guardo su recuerdo con cariño. Se halla en la provincia de Overijssel, y durante la guerra con los españoles de los siglos XVI y XVII estuvo bajo dominación hispana hasta que fueron expulsados en 1597.

Ciudad llena de arte y arquitectura, y en su época de esplendor amurallada, en todas las callejuelas de Ootmarsum podéis encontrar algo interesante. Veréis esculturas al aire libre, galerías de arte, museos, y en el mes de julio un curioso mercadillo de cebollas todos los jueves. Por algo dicen que Ootmarsum es la ciudad de la cebolla. Ootmarsum es esa típica ciudad que de tan pequeña no ha dejado escapar el encanto del paso del tiempo.

Entre las estatuas que hay en las calles destacan las de Sjalotje y sobre todo la de Vlöggeln, que se encuentra frente a la Iglesia de San Simón y San Judas, una estatua que se representa a los célebres hombres de la Pascua. Llevaros calzado cómodo para pasear por las calles de Ootmarsum ya que casi todas ellas son callejuelas empedradas y adoquinadas.

El pintoresquismo de las casas y los balcones de las viviendas hará que no dejéis de echar fotos en este pequeño recorrido. En Ootmarsum hay un molino, que se conoce con el nombre de Molino van Oude Hengel. Todo parece tratado con mucho cariño y esmero en este pueblo, desde la decoración de las fachadas de las casas a las tiendas.

Sentaros en las terrazas de algunas de las cafeterías que bordean sus calles y plazas, como la que hay junto al bello y coqueto Palacio de la Reina Beatriz. A la luz de las farolas con la caída de la tarde es una verdadera delicia Ootmarsum. Podéis recorrer este pequeño pueblo y sus alrededores en bicicleta, para así disfrutar de un tranquilo fin de semana de relax en Holanda.

Foto Vía Patrick Goossens

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Categorias: Overijssel



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